Feria de la Catrina en Capula
Donde el barro cobra vida y una comunidad de artesanos convierte a la Catrina en una expresión profundamente michoacana.
Un pueblo que aprendió a contar historias con barro
Cada otoño, Capula transforma sus calles en un encuentro con el arte popular. Catrinas de todos los tamaños, colores y personajes aparecen entre talleres, puestos y espacios de exposición para celebrar una de las expresiones artesanales más reconocibles de esta comunidad.
La Catrina nace del oficio
En Capula, cada pieza comienza con barro y con el conocimiento de quienes han aprendido a transformarlo. Modelar, secar, cocer, pintar y decorar son parte de un proceso en el que técnica e imaginación se encuentran.
No existe una sola Catrina. Hay músicos, cocineras, novias, personajes populares, oficios, escenas cotidianas y figuras monumentales. Cada artesano imprime a la pieza una mirada propia.
Cuando las calles se llenan de Catrinas
A finales de octubre y principios de noviembre, la feria reúne exposición y venta de artesanías, gastronomía, actividades culturales y piezas creadas especialmente para esta temporada.
Es también una oportunidad para acercarse directamente a las personas que mantienen vivo el oficio alfarero de Capula.
Mirar, probar, conversar y elegir
La experiencia de Capula no ocurre en un solo lugar. Está en las calles, los talleres, las piezas, la comida y las conversaciones con sus artesanos.
Catrinas y alfarería
Piezas de distintos tamaños, estilos y técnicas, junto con otras expresiones de la tradición alfarera de Capula.
Cocina de la región
La feria también abre espacio a la gastronomía: platillos tradicionales, antojitos y sabores que acompañan el recorrido.
Conocer a sus creadores
Comprar directamente permite descubrir quién hizo la pieza, cómo fue creada y qué historia existe detrás de ella.
Comprar también puede ser una forma de conservar
Elegir una pieza directamente de las manos de quienes la elaboran ayuda a mantener vivo un oficio y permite que el valor de la artesanía permanezca en la comunidad.
Antes de elegir, vale la pena observar los detalles, preguntar por la técnica y conversar con el artesano. Cada Catrina puede ser distinta porque detrás de ella existe una persona, un taller y una historia.
Calaverita de Capula
Por los caminos de Capula,
la huesuda va de gala,
con vestido de colores
y una risa que no iguala.
Entre barro y artesanos,
va comprando sus figuras:
“¡Qué catrinas tan bonitas,
todas tienen hermosuras!”
El alfarero sonriente
le ofrece una de primera:
“Llévese esta, doña flaca,
que está hecha a su manera”.
La muerte, muy emocionada,
baila al son de la tambora:
“¡Qué feria tan animada,
ni ganas tengo de irme ahora!”
Así que si tú la encuentras
en Capula, muy contenta,
no le temas ni te escondas:
¡solo quiere pasarte tu cuenta!
Una feria que pertenece a su comunidad
La Feria de la Catrina ha convertido el trabajo artesanal de Capula en el centro de una celebración que atrae visitantes sin separar la pieza del lugar donde nace.
Recorrerla permite entender algo esencial: detrás de cada figura existe un oficio que continúa porque hay manos que lo practican, familias que lo transmiten y personas que reconocen su valor.
¿Cuándo visitar la feria?
La Feria de la Catrina se celebra tradicionalmente a finales de octubre y principios de noviembre, alrededor de la temporada de Noche de Muertos.
Las fechas, horarios y programa cambian en cada edición. Antes de viajar, consulta la programación oficial vigente.
Fuentes documentales: Casa de las Artesanías de Michoacán · Secretaría de Turismo de Michoacán · información institucional de la Feria Nacional, Artesanal y Cultural de la Catrina de Capula.
